Principalmente, esta lesión suele afectar a mujeres de entre 30 y 50 años y suele ser ocasionado por el movimiento repetitivos del pulgar, como puede ser en madres que están en periodo de crianza, en embarazadas y profesiones en las que hay gestos muy repetitivos de la muñeca y el pulgar. También, podemos encontrar otras causas como traumatismos directos en el tendón o artritis inflamatorias.
Los síntomas más comunes son:
-inflamación y dolor en la zona radial de la muñeca
-dolor al mover el pulgar, especialmente al hacer gestos como la pinza, abrir tapones de botellas…
-sensación de que el pulgar se bloquea al moverlo
Esta lesión como la mayoría de las tendinopatías requieren un periodo de recuperación amplio, pero hay tratamientos y consejos que podemos utilizar para que esta lesión no se demore en el tiempo.
En la fase aguda, es aconsejable aplicarse hielo en la zona de la lesión, evitar mover el pulgar en rangos de movimiento de dolor, pudiendo usar algún tipo de vendaje funcional y si el médico lo requiere se puede usar algún medicamento.
El tratamiento de elección es un tratamiento conservador, en los que se seguirán los consejos que ya hemos comentado anteriormente, combinados con fisioterapia en donde realizaremos distintas técnicas según el grado de lesión y la afectación de cada persona, por ejemplo, realizaremos ejercicios para crear una adaptación en el tendón, también estará indicado el uso de radiofrecuencia para actuar sobre el tendón de una forma más directa y lo acompañaremos de terapia manual, entre otros.
